‘Casa de las estrellas’, un libro con muchas lecciones para los adultos

Cuando se es niño, muchas veces la vida se ve con más color. No nos complicamos tanto, disfrutamos de los detalles más sencillos, compartimos, nos sorprendemos. Pero al ir creciendo, pareciera que esa chispa y esa inocencia ya no deben ser asunto nuestro.

Foto: Javier Naranjo
Javier Naranjo, autor de “Casa de las estrellas”

Haciendo la reflexión, recordé en estos días un libro del que había oído por Twitter: ‘Casa de las estrellas’, un “diccionario” muy particular, que recoge las definiciones de varios conceptos desde la lógica de los más pequeños.

Esta visión del mundo es una recopilación hecha por Javier Naranjo, un poeta, docente y gestor cultural paisa, que “jugando” comprendió que los niños ven las cosas de otra forma. De hecho, algunas de las definiciones son muy curiosas, como la de la palabra agua, que para Tatiana Ramírez significa “transparencia que se puede tomar”, o la de alegría, que Catalina Sanín define como “la fuerza de ser y de sentir”. Sin embargo, hay otras como violencia, que para Sara Martínez es “la parte mala de la paz”, o campesino, que Luis Alberto Ortiz ve como alguien que “no tiene casa, ni plata. Solamente sus hijos”. Arruga el corazón, ¿verdad? Y como ésta, otras tantas definiciones reflejan la situación que muchos viven en Colombia, y la falta de amor y tolerancia que se experimenta a diario en el mundo.

Desde que oí del libro quedé fascinada. Tengo que hablar con el autor, pensé, así que me di a la tarea de buscar a Javier. Como preguntando se llega a Roma,  encontré en Internet el “Laboratorio del Espíritu”, una organización privada sin ánimo de lucro, que busca promover el desarrollo local mediante proyectos educativos encaminados a reconocer, valorar y fortalecer el mundo rural. Así que llamé a la Biblioteca y Centro Comunitario Rural, en la vereda Pantanillo, entre El Retiro y La Ceja,  en Antioquia. ¡Voilà! ¡Javier está a cargo de la biblioteca!

Casa de estrellas

Así empezó nuestra conversación, con la explicación de cómo había surgido la idea…

“En otras ocasiones ha sido descrito este inicio y con seguridad algunos lo conocerán pero otros no, entonces pues le cuento. Yo trabajaba en un colegio que se llama El Triángulo, en Rionegro, Antioquia y era profesor de creación literaria (…) esto fue a finales de los años 80 y entre juegos de palabras y de una manera muy libre, les pregunté a ellos qué era un niño (…) y uno de ellos dijo algo como que ‘un niño es un amigo, tiene el pelo cortico, no toma ron y se acuesta más temprano’ y entonces pues a mi me pareció impresionante, me pareció maravillosa la manera como él definió, muy sustantiva, muy eficaz, muy precisa, y sin las dificultades que a nosotros nos cuesta cuando nos dicen defina cualquier palabra”,  comenzó a recordar Javier.

Pero en lugar de escribir tanto, les dejo más bien la entrevista para que escuchen esta hermosa historia. Eso sí, perdonarán que el audio no es muy limpio (e incluso dudé en colgarlo) porque lo grabé desde mi casa y, aunque se entiende, hay que hacer algo de esfuerzo. Pasa que ni Javier ni yo pudimos ir hoy a trabajar, por cuenta del Paro…

En el Laboratorio del Espítitu pueden encontrar más información sobre el libro, que ya va en su cuarta edición. Es más, si lo compran estarán ayudando a financiar las actividades que hacen con las comunidades campesinas del municipio de El Retiro. A Javier Naranjo, mil gracias por permitirme conocer este trabajo tan lindo. Espero poder visitarlos pronto.

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